lunes, 26 de abril de 2010

Samaranch, clarioscuros de un hombre de su tiempo



Juan Antonio Samaranch Torelló, también llamado en ocasiones Joan Antoni Samaranch i Torelló catalana (Barcelona, 17 de julio de 1920 - 21 de abril de 2010), fue un empresario y político español. En 1991 le fue concedido el título de marqués de Samaranch. Entre 1980 y 2001 presidió el Comité Olímpico Internacional. según la grafía.

Biografía

Compaginó la práctica de diversos deportes (fue destacado jugador y entrenador de hockey sobre patines, boxeador, futbolista) con los estudios de profesor mercantil y se diplomó posteriormente en el Instituto de Estudios Superiores de la Empresa.
Fue periodista deportivo (enviado especial a Helsinki 52) y presidente de la Federación Española de Patinaje, además de jefe de la delegación española en varios JJOO desde Cortina d´Ampezzo 1956. Cuando era periodista el 13 de abril de 1943 en un partido de vuelta entre Madrid y Barcelona los jugadores del Barcelona fueron amenazados por la Guardia Civil y les dijeron que de allí no saldrían vivos si no perdían el partido, el partido acabó 11 a 1 a favor del Real Madrid. Samaranch se quejó sobre esto y le retiraron su licencia de periodismo y no le dejaron ejercer durante un período. 

Tiempo después para poder ejercer su profesión y ganarse el respeto del Régimen se afilió a la Falange. Inició su carrera política como concejal de Deportes en el Ayuntamiento de Barcelona (1955-1962), organizando en dicha ciudad los II Juegos del Mediterráneo y posteriormente fue designado Delegado Nacional de Educación Física y Deportes (1967). En el año 1964 pasa a ser procurador en las Cortes franquistas donde estuvo presente en tres legislaturas, hasta 1977.
En 1973 fue nombrado presidente de la Diputación Provincial de Barcelona y cuatro años después embajador en la Unión Soviética y Mongolia (1977), momento en que era ya vicepresidente del Comité Olímpico Internacional (COI), organización en la que ingresó en 1966. Este cargo le propició la oportunidad de establecer en la Europa del este los contactos políticos necesarios para poder alcanzar la Presidencia de la institución olímpica.

Presidencia del COI

Fue elegido Presidente del COI en la 83ª Sesión del Comité Olímpico Internacional celebrada en Moscú, previa a los Juegos Olímpicos de 1980, celebrada entre el 15 y el 18 de julio de ese mismo año. Entre sus logros más importantes se le reconoce haber acabado con el boicot político a los Juegos Olímpicos que vino produciéndose en anteriores ediciones (1976, 1980 y 1984).
Durante su mandato se permitió la participación de deportistas profesionales, lo cual estimuló un aumento en el nivel de competición de todos los países participantes. Otro de sus mayores logros fue sacar al movimiento olímpico de la bancarrota en la que se hallaba sumido al final de la década de 1970, cuando las ciudades empezaban a plantearse muy seriamente la rentabilidad de una candidatura. Samaranch concibió el patrocinio olímpico como algo global que se debía hacer desde el COI y no como hasta entonces desde la ciudad organizadora. En su haber está también el nuevo Museo Olímpico de Lausana.
En 1992 vio cumplido su sueño de albergar los JJOO en Barcelona, con gran éxito. Barcelona se enfrentó a Ámsterdam, París y otras ciudades postulantes. Esto fue en 1985.
En 1999 afrontó la crisis originada en el seno del COI debido a los escándalos en torno a Salt Lake City 2002.
Pero la presidencia de Samaranch también estuvo marcada por la polémica. No faltaron las voces críticas de que los juegos se pasaron de la raya en cuanto a comercialización, que el consumo de sustancias para mejorar el rendimiento se disparó y que perpetuó la imagen del COI como un club privado para elites.
El autor británico Andrew Jennings, uno de los críticos más duros de Samaranch, escribió que “la corrupción pasó a ser el lubricante de su industria olímpica, y que desplumó al deporte de su integridad moral y monetaria”.
La reputación de Samaranch fue afectada sobre todo por el escándalo de Salt Lake, que derivó en la expulsión de seis miembros del COI y la renuncia de otros cuatro que recibieron más de un millón de dólares en efectivo, obsequios, becas y otros favores a cambio de que la ciudad estadounidense de Salt Lake obtuviese la sede de los Juegos de Invierno.“Lo que lamento, lo que realmente lamento, es lo pasó en Salt Lake City”, señaló Samaranch.
“Fue un golpe devastador a la organización, para él”, comentó MacAloon. “Fue quien recomendó a varios de los miembros que aceptaron los sobornos ... Es algo que dejó una huella imborrable en su presidencia”.
Samaranch aprovechó la crisis para aprobar una serie de reformas que permitieron que el proceso de selección de una sede se hiciese más moderno, abierto y democrático, incluyendo una prohibición de las visitas de los miembros a las ciudades postulantes. “Usamos esta crisis para cambiar la estructura del COI”, dijo. “Quizás sin esta crisis, esto no habría sido posible”.
En diciembre de 1999, Samaranch se convirtió en el primer presidente del COI que testificó ante el Congreso de Estados Unidos, aguantando tres horas de cuestionamientos por parte de legisladores escépticos de las reformas.
La olimpiada de Sydney 2000, que Samaranch describió como la mejor en la historia, permitió devolverle el brillo a las justas. Pound dijo que el escándalo no debe quitarle lustre al legado de Samaranch. “El progreso y logros en su contexto histórico eclipsarán el hecho que estaba en la mirilla cuando estalló lo de Salt Lake”, dijo.







El pasado de Samaranch también fue oscuro para sus detractores. Jennings y otros le denunciaron por haber sido funcionario de la dictadura de Francisco Franco.
Indignado, Samaranch se defendió diciendo que eran los españoles, no periodistas extranjeros, quienes tenía que juzgarlo por su pasado. Indicó que sólo tuvo un papel modesto como funcionario y líder parlamentario del movimiento falangista.
En 2001, Samaranch no se presentó de nuevo a la presidencia, siendo sucedido por Jacques Rogge, y nombrado Presidente de Honor Vitalicio. Entre sus familiares también existen algunos con vocación de dirección deportiva: su hijo, Juan Antonio, es miembro del COI y su hija, María Teresa, es presidenta de la Federación Española de Deportes de Hielo.


 Hijo de José Antonio Samarach


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